
Fruto de esta experiencia de formación Marianista, surgen en 1991 los Campamentos de Formación en el Movimiento Faustino y, en 2011, la experiencia de Campamentos Pedagógicos para los niveles de 6° Básico y 2° Medio. Por diferentes razones, estas experiencias han dejado de desarrollarse al interior de nuestras comunidades educativas, manteniéndose solo la experiencia del Movimiento Faustino en verano.
Por este motivo, en 2024, desde el Departamento de Pastoral surge el desafío de generar espacios de formación y encuentro en Campamentos de Formación Religiosa. Se planificó esta experiencia dirigida a los estudiantes encargados de Pastoral de curso, de los diferentes colegios, desarrollándose esta primera experiencia entre el 13 y 15 de mayo. Esta fue dirigida a los encargados de 1° a 4° Medio y se realizó en la casa Santa María del Achibueno de Pejerrey, en la precordillera de Linares.
Fueron tres días de una profunda y fuerte experiencia de formación para este grupo de estudiantes, en donde pudimos trabajar su identidad Marianista, su rol de líder al interior de sus cursos, entregar una invitación concreta de poner a Jesucristo en el centro de su quehacer, siendo así Lideres Pastorales frente a sus compañeros de curso y colegio.
Cada colegio podía invitar hasta 12 estudiantes, más su encargado de Pastoral como el adulto a cargo. Desde nuestra salida de Estación Central hasta nuestra llegada al mismo punto, fue un tiempo de formación, crecimiento y fortalecimiento de su fe joven.
Solo agradecer a los participantes por su disposición al trabajo formativo, a sus familias por la confianza entregada y a los colegios por facilitar la experiencia. A continuación, algunos de los asistentes nos cuentan su experiencia:
“Del encuentro me llevo una muy linda y grata experiencia, en la que conocí muy buenos amigos, me acerqué a mí mismo y, sobre todo, me hice más amigo de Jesús.
En todas las actividades que realizamos (temas, dinámicas, trabajos en grupos, oraciones), aprendí muchas cosas que me servirán para ser mejor pastoral en mi curso y un buen líder. Entendí la importancia de tener a Dios más cerca de mi vida, lo que será un desafío para llevarlo a mi curso.
Me siento muy agradecido de haber vivido esta linda experiencia, fue todo muy agradable, en todo momento me sentí cómodo, a pesar de estar en una casa que no era la mía, pero se sentía el ambiente marianista que allí había.
Otro aspecto que quiero destacar es la familiaridad que transmitían los demás compañeros pastorales de los otros colegios. Llegamos sin conocernos y en el transcurso de horas, pudimos generar lazos y convivir todos juntos como si nos hubiéramos conocido hace tiempo.
Dejé Pejerrey con la sensación de haber aprendido mucho, de ser una mejor persona y un mejor pastoral; mejoré mi relación con Dios y entendí la importancia de tenerlo siempre en mi vida.
Conocí y descubrí a Jesús como un hombre de su pueblo, pero hijo de Dios, que, con su vida y ejemplo, cambió el curso de la humanidad.
Gracias a todos los que hicieron posible esta enriquecedora experiencia”.
Joaquín Morales, IMLP
“Mi experiencia en el retiro de pastoral fue muy buena, puedo decir que, desde mi perspectiva, fue muy grata en el trato que nos dieron, en las actividades, la gente con la que me tocó convivir, todo fue de mi agrado.
Aprendí muchas cosas. Debo decir que antes de ir estaba un poco alejada de Dios, no estaba al pendiente y me sentía perdida. Luego de esos días pude conectarme con mi vida y volver al amor de Dios.
Con todo lo bonito que nos hicieron me sentí más realizada, más relajada y con mejor ánimo. Y ni hablar de las personas maravillosas que pude conocer. Había ido con mucha negatividad, diciendo que no me caerían bien, pero estaba totalmente equivocada. Actualmente soy amiga de todos con los que me tocó convivir, lo cual agradezco, porque me alegran el día cada vez que hablamos.
Para concluir, esta experiencia debería seguir vigente durante los próximos años, así también cada encargado de pastoral puede darse cuenta del valor único que tiene y entregan”.
Millaray Salas, CSMC
“Ha sido una experiencia maravillosa de compartir. Desde que llegamos a la Casa, se vivió un ambiente de familia, con ganas de compartir, aprender y disfrutar como Colegios Marianistas. En cada tema de formación, pudimos conocer herramientas que, no solo nos pueden ayudar en el trabajo pastoral, sino también en los distintos ámbitos de nuestra vida personal y cotidiana.
La persona de Jesús, el Liderazgo y la Identidad Marianista son las tres cosas que rescataría de este bello encuentro. Espero volver a disfrutar de la compañía de este hermoso grupo humano, rodeado de la naturaleza de Achibueno ¡Gracias, Señor!”
Juan Pablo Montecinos, CPSM
“La experiencia de Achibueno para mí fue súper linda y enriquecedora. Pude conocer gente nueva y agradable, tuve una experiencia totalmente nueva. Aprendí de una forma más didáctica sobre diversos temas, como reforzar los valores, la colaboración, el trabajo en equipo y obviamente acerca de la fundación a la cual pertenece el colegio. Conocer sobre Jesús y la vida de los Beatos. Fue una oportunidad y una experiencia que agradezco mucho. El lugar es muy bonito y hubo un ambiente acogedor y espero que haya otra oportunidad para ir y seguir aprendiendo del rol de pastoral”.
Fernanda Tueve, CSMC