
Alrededor de 40 hermanos de nuestras comunidades compartimos esta mañana de profunda reflexión motivada por Pamela Campos nuestra Asesora Nacional de las CLM. El Espíritu Santo y María nos interpelaron a convertirnos en instrumentos de su presencia en nuestro entorno. Nos preguntamos: ¿cuál es nuestra respuesta? Reflexionamos sobre las virtudes de María y su aplicación concreta en nuestra vida y en el seguimiento de Jesús.
Ella nos invita a ser observadores activos de nuestro entorno y estar dispuesto a “hacer lo que Él nos diga”.
Esta jornada se desarrolló en un ambiente cálido y de profunda escucha, amenizado por la música y un delicioso desayuno que preparamos para comenzar.