
Nuestro fundador, el Beato Guillermo José Chaminade, la eligió como nuestra la fiesta patronal de los religiosos Marianistas. Quería celebrar y señalar de esta forma que, por encima de cualquier advocación o título mariano, el nombre mismo de Ella, “y el nombre de la virgen era María” (Lc 1,27). No celebramos un misterio de la Virgen, sino su misma persona. Nos alegramos de llevar su nombre y servirla en la misión de dar a luz a Jesús al mundo.
En esta eucaristía, la Familia Marianista y las comunidades educativas se hicieron presentes para acompañar a nuestros religiosos marianistas, quienes renovaron sus votos como cada año.
En esta ocasión, celebramos los 70 años de vida religiosa del P. Jesús Herreros, quien recibió muy agradecido el aplauso de los asistentes por su compromiso y entrega permanente en nuestras obras educativas y en la vida marianista.
El festejo continuó en el salón parroquial, donde pudimos encontrarnos y compartir el carisma que nos caracteriza; el que viene de María.